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No amanece en Génova

El rey escoge, arbitraria y aleatoriamente, a once individuos cada día y los ejecuta. Ante el horror de su entorno, El Rey pide una sola razón, una razón verdadera e incontestable, para abandonar su cotidiana y necrófila empresa. Mientras esa razón no llegue, él continuará sacrificando a once personas por día, con la oposición desesperada de su esposa, La Infausta, y la lealtad inquebrantable del verdugo Oncetiros. Una penosa y claustrofóbica cuenta atrás que sufrirá una alteración cuando entre en escena El Poeta. ¿Podrá la poesía doblegar la lógica de la muerte?
Objetivos. Analizar los resortes del poder: el hombre frente a la jerarquía. Reflexionar sobre la sumisión como principio: ¿obedecer aunque conflictúe con la ética? Explorar los límites del ser humano: la naturaleza de la rebelión. Resignificar los conceptos de justicia, libertad, identidad y resistencia: un valor dialéctico.
el público en la encrucijada
Estamos convencidos de que no hay respuestas únicas a todas las interrogantes que sugiere el camino. Las verdades absolutas abdicaron hace tiempo y los pedestales, huérfanos de ídolos, ya no sirven para adorar.
Perseguimos el misterio del arte, como una llama que pudiera alumbrar algo de verdad. Pero ni siquiera estamos convencidos de que sea así. Por eso, cada trabajo de Trasto Teatro se convierte en una ceremonia de incertidumbres, donde proliferan tanto las preguntas, como escasean las respuestas. Ese viaje no podemos ni queremos hacerlo solos, porque únicamente en compañía de los demás, las soluciones tienen sentido.
“No amanece en Génova” es un grito, de vida o muerte, que interroga al hombre. Y en efecto, esta fórmula se llevará hasta el límite mismo: el público. Previamente al comienzo de la propuesta, el público podrá elegir qué rumbo consagrará el conflicto que plantea la pieza y, por lo tanto, sin saberlo, estarán determinando el desenlace de la misma.
Esta forma de interactividad otorga al espectador una responsabilidad capital en la evolución de los hechos, por lo que abandona su rol cómodo de simple receptor pasivo. Por lo tanto, adquiere gran relevancia el acto teatral como experiencia directa, no mediada, y potencia el oficio del actor en su condición de funambulista, arriesgando todo y sin red. La poética del vértigo.

Compañía:
Trasto Teatro

Dirección:
Raúl Cortés

Interpretación:
Salva Atienza
Nerea Vega
Pepi Gallegos
Sussana Vergara

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